SEATTLE: Enfermeras Van a la Huelga en Busca de Mejoras en el Cuidado de Pacientes, Encuentran Cierre Patronal al Regresar

Las fotos: Miles de enfermeras y otros trabajadores de salud fueron a la huelga en busca de un aumento de la dotación de personal en Swedish Medical Center en Seattle.

Este artículo es una traducción.

Por Audrey Hellenbrecht

En el mes pasado, enfermeras en huelga en el Swedish Medical Center (SMC) por fin pudieron regrasar al trabajo después de que miles fueron bloqueados de entrar al fin de una huelga de trés días.

Mas que 7,800 enfermeras y otros trabajadores de salud fueron a la huelga en el 28 de Enero contra Swedish SMC, que cerró dos centros de emergencia. Cuando los trabajadores intentaron regresar al trabajo el 31 de Enero, la mayoría fueron bloqueados ilegalmente de entrar al edificio y se les dijo que no podían regresar al trabajo.

swedish1
Los trabajadores de la salud en huelga llevan carteles que dicen “Personal seguro salva vidas”, “Unidos por nuestros pacientes” y “Pacientes antes de las ganancias”

La huelga fue convocada por Service Employees International Union (SEIU) Ubicación 1199NW, que representa los trabajadores de salud que son empleados en siete hospitales del SMC. La huelga fue convocada principalmente para abordar la peligrosa dotación baja de personal junto a salarios bajos y la falta de precauciones del seguro para los trabajadores en todos los hospitales. Kale Rose, una enfermera de obstetricia y un miembro del equipo de negociación de la unión, informó que no había bastante personal para revisar niveles de los IV, administrar los medicamentos, gestionar la perdida de sangre, o trasladar pacientes.

“Sangramos a las enfermeras; sangramos a los técnicos, y sangramos a los trabajadores sociales,” dijo Laura Wood, una trabajadora social en SMC. “La proporción de personal es peligroso por completo aquí.”

“Nos toca presentarnos en el trabajo durante nuestros días feriados constantemente para cuidar a los pacientes,” dijo Susan Walker, una de las enfermeras en huelga. “Te interrumpe la vida… pero la situación de tus compañeros del trabajo te da pena. Entonces lo aguantas y te presentas para el trabajo.”

Estas dificultades son agravadas por la propagación del coronavirus, lo cual ha penetrado a los Estados Unidos. Toda la atención que se debe prestar a la limpieza y el saneamiento de hospitales ha sido debilitada por la dotación inadecuada de personal, forzando pocos trabajadores a cubrir áreas grandes y aumentando drásticamente el riesgo de infección.

SMC fue adquirido en 2012 por Providence, un sistema de salud sin fines de lucro que maneja 51 hospitales y 1,085 clínicas en los estados de Alaska, California, Montana, New Mexico, Oregon, Texas y Washington.  Tras adquirir SMC, Providence ha reducido los costos agresivamente donde sea posible para maximizar sus ganancias a expensas de sus trabajadores y pacientes.

Providence ha despedido trabajadores, bajado los salarios de los que se quedaron, y externalizado el departamento de recursos humanos de SMC en Las Filipinas, un país que ahora tiene más centros de atención telefónica que cualquier otro país del mundo. En el año pasado, Providence ganó 270 millones de dólares en los primeros nueve meses y tiene 11 mil millones de dólares en “efectivo y inversiones sin restricciones” según una declaración financiera de 2019.

La huelga de tres días fue iniciada dentro de parámetros legales, puesto que los empleadores dieron aviso a Providence diez días antes. En el transcurso de la huelga, enfermeras piquetearon fuera de los hospitales cargando pancartas que decían “Pacientes Antes De Ganancias” y “Unidos Para Nuestros Pacientes.”

La respuesta de Providence a la huelga, sin embargo, era de gastar más de 10 millones de dólares en contratos que duraran cinco días para personal de reemplazo y seguridad con cámaras corporales. La empresa que puso trabajadores en peligro ignorando su preocupación sobre la seguridad, ha contratado a miembros de seguridad para protegerse contra trabajadores en huelga. Ellos no contratan bastante personal y aún externalizan departamentos, pero están dispuestos de gastar millones de dólares para reemplazar empleos en huelga temporalmente.

security
Los guardias de seguridad evitan que los trabajadores de la salud entren después del final de la huelga

Al terminar con la huelga de tres días y al intentar de regresar al trabajo, Providence bloqueó las enfermeras de entrar a los hospitales. Los enfermeras y personal médico recibieron llamadas, mensajes de voz, y mensajes de texto del departamento externalizado de recursos humanos, informándoles que hubieron sido reemplazados temporalmente. Este cierre patronal duró para el resto de los dos días del contrato de los esquiroles, mientras varios grupos de trabajadores fueron rechazados y fueron informados que no se necesitaban en ese día al entrar al edificio.

sign
El letrero dice: “Qué vergüenza, Providence, podemos probar represalias contra los trabajadores sindicales. ¡El bloqueo es una represalia premeditada! Huelga 3 días no es igual a 5 días de contrato, a menos que sea un castigo

Mientras que los enfermeras y trabajadores de salude en SMC sacrificaron sus propios salarios para mejorar el cuido de los pacientes y asegurar niveles adecuados de personal, Providence decidió tomar represalias contra los trabajadores en huelga. Providence ha señalado que el contrato de cinco días de reemplazo era el propósito para el cierre patronal, pero sabia que la huelga duraría solamente tres días y tomó medidas para apretar el personal defraudado y mal pagado aún más y desanimar cualquiera acción colectiva en el futuro.

Las enfermeras y el personal médico en SMC han sufrido las limitaciones de una huelga legal bajo la dirección del liderazgo de una unión burgués como SEIU, que si mismo tenia una clausula de no huelga en su acuerdo de negociación colectiva hasta 30 Junio 2019. Con frecuencia uniones reformistas afirman que ofrecen formas adicionales de protección contra despidos injustos, pero se rinden ante el cierre patronal.

Las uniones legalistas tienen miedo de la rebelión y rechazan la creatividad y militancia de las masas. En cambio, operan con la meta de resolver la discusión tan pronto posible, para mantener que la sujeción de la labor al capital no sea incontrovertida.

A escala nacional aproximadamente 90% de enfermeras son mujeres, y la ciudad de Seattle no es una excepción. Las condiciones malas de trabajo y los salarios bajos que sufren las enfermeras son agravadas por el hecho de que esta división del trabajo por género permite por la explotación de mujeres trabajadoras.  La movilización de las enfermeras para mejoras en condiciones para sus pacientes demuestra la fuerza y potencial de mujeres trabajadoras de organizar en los campos en donde las ha canalizado la sociedad burguesa.

La adquisición de Providence de Swedish Medical Center es parte de una tendencia más grande hacia la monopolización de la industria de salud. Es una característica del imperialismo, la fase más alta del capitalismo, cuando industrias llegan a ser más centralizado en menos y menos manos hasta que formen un monopolio. El sistema médico en los EE.UU. no es nada mas que una industria impulsada por los beneficios y los hospitales van a seguir consolidándose bajo compañías gigantes siempre y cuando que esto es el caso.

Aunque las negociaciones de los contratos comenzaron de nuevo a mediados de Febrero, SMC y Providence no dan muestras de ceder las demandas de los trabajadores. El SEIU puede llevar empleadores a la mesa de negociación, pero en ultima instancia, no pueden server la clase obrera en tal manera como el liderazgo revolucionario en unir la lucha económica con la lucha política mas grande contra el capitalismo y en forzar empleadores a satisfacer las demandas de los obreros con la lucha militante de clase.