Incitando El Boicot Electoral de 2020

Este artículo es una traducción.

Por El Consejo Editorial de Incendiary

Los revolucionarios en Austin iniciaron una campaña de boicot contra las elecciones estadounidenses de 2020 de manera dramática: lanzando huevos llenos de pintura roja a una política local, Heidi Sloan, candidata de los Socialistas Democráticos de América (DSA), que se postula para el distrito 25 de la Cámara de Representantes del Congreso. El DSA de Austin es conocido por tener organizadores sindicales de la policía en su liderazgo, por apropiarse de las luchas de las masas y por también  proteger a los fascistas en su propia manifestación contra la guerra en Irak.

Si bien es objeto de mucho debate, el inicio de la campaña ciertamente obliga a los medios de comunicación que son propiedad de la clase dominante a tomar nota del boicot electoral por la primera vez. Los maoístas y las organizaciones que los apoyan han estado organizando boicots electorales desde 2016 contra las campañas de Donald Trump y Hillary Clinton, boicots que en general fueron ignorados durante los primeros años. El hecho de que los medios de la clase dominante ya no puedan ignorarlos solo puede considerarse un éxito.

El medio de comunicación de la clase dominante, KXAN, se vio obligado a publicar imágenes de las pinturas murales citando el boicot electoral llevadas a cabo por revolucionarios en Austin, y citó a la candidata del Congreso Heidi Sloan diciendo que el boicot electoral es “una forma de supresión de votantes. Eso sigue propagando la opresión que hemos visto durante demasiado tiempo. Y creo que es hora de que hablemos en contra de eso,” una afirmación audaz que merece comentario.

Suprimir significa impedir que alguien haga lo que quiere hacer, no incluye alentar a las personas que no tienen fe en la política electoral y que ya se abstienen de votar por esta razón para hacer que su postura política sea concreta en forma de un boicot. Los boicots son asumidos por aquellos que creen en ellos, en oposición a la farsa electoral.

Sloan, como muchos políticos, sirve a los intereses de la clase dominante, y cuando la temporada electoral llega, salen entre el pueblo y piden votos y donaciones, intentan intimidar y humillar a las masas para que retrocedan a la votación, legitimando un sistema que no les sirve. Su opinión solo puede derivar de no hablar con la mayoría de las personas que viven en los Estados Unidos que no votan, sin preguntarles por qué no votan y por qué no creen en la votación.

Mark, un residente en el centro de Austin, les dijo a los activistas durante la campaña de boicot electoral de 2016: “Voté por Obama en las elecciones de 2008 y llegué a lamentarlo de verdad.” Añadiendo, “Me sentí sucio y me sentí engañado, este tipo no perdió tiempo en apoyar las guerras iniciadas por Bush y continuó deportando personas e incluso llevó a cabo bombardeos por aviones no tripulados extensos.”

Desde las elecciones de 2008, Mark y muchos otros como él se han desilusionado, han visto el espectáculo de las elecciones estadounidenses por lo que son, una estafa de frustraciones de los trabajadores.

En tiempos de crisis, la clase dominante en los países imperialistas como los Estados Unidos comienza a tener problemas para reunir apoyo para sus partidos de clase dominante, y en respuesta aceptan políticas que se desvían significativamente de su modelo habitual de negocio-como-es. Esto se ve en la base de apoyo de Trump, y en el propio Trump que fue elegido por no ser un “candidato de establecimiento,” exactamente cómo Clinton se retrató a sí misma. Muchos votantes de Trump llegarían a lamentar su decisión, lo que resultó en que Trump tuviera el índice de aprobación más bajo de la historia.

Los “socialistas demócratas,” que siempre han sido anticomunistas, entran a la escena sobre la misma base, alegando que no son los candidatos típicos del establecimiento. Mientras tanto como un retoque para el establecimiento, principalmente el Partido Demócrata, y sus promesas son igual de huecas. El “socialismo democrático” es solo una nueva redacción de la democracia social, una idea de colaboración de clase donde el “socialismo” es capaz de ser votado y pueda coexistir con el capitalismo sin ninguna interrupción importante del sistema imperialista que apoya a los Estados Unidos.

Su incapacidad de interrumpir al imperialismo se extiende a su papel como fascistas sociales, utilizando una política socialista distorsionada para distraer al pueblo mientras crece el fascismo. Esto es lo que la propia Sloan ha hecho como parte del liderazgo del DSA en Austin durante un mitin contra la guerra la semana pasada. Mientras pronunciaba su discurso electoral, dos fascistas conocidos, Christopher Ritchie y Colin Whites de los Nómadas de Texas, así como al medio reaccionario Infowars, se les permitió permanecer en la manifestación de DSA, ganando elogios de los mismos fascistas. Los organizadores del DSA albergaban a los fascistas mientras ahogaban la agitación de los miembros de la comunidad antifascista que intentaban expulsar a los fascistas de la manifestación.

Los “socialistas demócratas” entienden que los trabajadores están cansados de vivir sin las cosas que necesitan y, en consecuencia, tienen un creciente interés en el socialismo, por lo que tratan de negociar acuerdos con las personas que infligen miseria a la clase obrera, siempre buscando compromiso entre los explotados y los explotadores. En realidad no puede haber igualdad o equidad entre los explotados y las personas que los explotan, este es un desequilibrio de poder que los “socialistas demócratas” constantemente ignoran. Esencialmente, luchando por migajas bajo el nombre de la burocracia de bienestar social, buscan llevar a la gente trabajadora de vuelta al pantano de las elecciones, dando apoyo vital al capitalismo y burlándose del socialismo.

La historia da el mejor testimonio de que las reformas importantes se ganan a través de la lucha de clases y la violencia revolucionaria. La jornada laboral de 8 horas es un excelente ejemplo, y por esta razón se celebra cada 1 de mayo en el Día Internacional de los Obreros.

Cuando se eligen demócratas, liberales o “socialistas demócratas”, nunca dudan en culpar a los trabajadores por sus propios fracasos, nos dicen que solo pueden hacer tanto dentro del sistema y que necesitan un movimiento de protesta masivo para que todo suceda; muestran rara honestidad con esta afirmación. Es cierto que no pueden hacer nada por la clase trabajadora, es cierto que el sistema está construido para la élite propietaria, y es cierto que las protestas masivas y los levantamientos masivos pueden lograr mucho más de lo que nunca pueden, pero el movimiento de las masas puede y debe lograrlo sin los políticos. Cuando ven condiciones miserables, saben que no pueden acabar con ellas, simplemente ven una oportunidad de salir adelante políticamente, y es por eso que los políticos son algunas de las personas más despreciadas socialmente.

Por lo tanto, los políticos culpan a las personas por ver a través de la farsa que son las elecciones y abstenerse de dicha farsa, y culpan a los revolucionarios por boicotearla.  Culpan a las personas que votaron por ellos por no protestar por ellos, culpan y culpan y culpan, pero nunca son conscientes de sus propias maniobras. “Socialistas Democráticos” como Alexandria Ocasio-Cortez, incluso dirán afirmaciones audaces, como que va a “abolir a ICE,” y sin embargo, en la primera oportunidad, ella votó a favor de un paquete que aumentó la financiación para la misma agencia que ella dijo que quieren abolir: más mentiras, y cuando sea enfrentada se mentirá de nuevo.

Cuando se trata de eso, los políticos, su personal remunerado y sus verdaderos creyentes incluso se burlarán de la “revolución” como lo han hecho Ron Paul o Bernie Sanders, pero al final todos son más o menos como Sloan, quien ve la política revolucionaria como inherentemente “opresiva.” No solo son para participar en un sistema fraudulento que espera un juego limpio, sino que condenan rotundamente y denuncian a cualquiera que se niegue a seguir su estupidez en la ciénaga de la política de este sistema.

Los “socialistas democráticos,” dignos de ser tan despreciados como sus homólogos revisionistas (capitalistas que dicen ser comunistas), no tienen éxitos electorales reales, y cuando sus campañas alcanzan sus límites inevitables, siempre respaldan a algún demócrata a quien admitiendo que es demasiado conservador. En esencia, cada una de sus campañas es una campaña para el Partido Demócrata dominante.

Lo hacen invariablemente y a menudo utilizan el mismo argumento de “apoyar el menor de los dos males” mientras que los demócratas y republicanos marchan constantemente hacia la derecha y recortan los derechos de los trabajadores. Demostrando que los “socialistas demócratas” forman parte del sistema parasitario en el que esperan crecer, son pesimistas sobre los cambios progresivos que tienen lugar sin legitimar el orden de gobierno. Para ellos, boicotear el mal es el mayor mal de todos, y todo el mundo debe apoyar el mal y no luchar contra él.

Los revolucionarios como los de Austin que iniciaron el boicot electoral de 2020 son optimistas, ven el potencial de las masas para defenderse, entienden que el sistema capitalista solo sirve a los ricos y que este sistema no tiene potencial para servir a las masas. Ellos entienden que son las masas las que hacen la historia, mientras que los políticos toman crédito y obtienen ganancias. Ellos entienden que al entrar en una casa de la peste como lo de la política electoral, usted sale con la peste.

Sloan no perdió el tiempo, haciendo afirmaciones sin fundamento de que Incendiary, así como el movimiento sobre el que reportamos, son parte de los “Guardias Rojos de Austin” que ahora son disueltos. Este es un esfuerzo de oprimir a comunistas, es decir, etiquetar un organización o individuo como parte de una organización comunista ilegal de manera peyorativa para desacreditarlos. El medio de comunicación de la clase dominante, KXAN, al menos esta vez hizo la debida diligencia y no hizo el mismo reclamo.

Los Guardias Rojos, aunque ya no existe, fue una de las organizaciones de las cuales nuestro periódico se enorgulleció en apoyar, Incendiary es una noticiero rojo al servicio del pueblo y las luchas revolucionarias emergentes en los Estados Unidos. Incendiary nunca ha ocultado sus objetivos, ni ha rehuido la defensa de la causa comunista. Incendiary informa periodismo partidista desde la perspectiva de los oprimidos y explotados, principalmente de la clase obrera, y cualquier afirmación de que los medios o las noticias que no están al servicio de una clase contra otra son falsas.

La persecución de Comunistas por parte de Sloan no daña ni afecta al movimiento revolucionario; ella confía en la vieja histeria anticomunista McCarthyite, en un mundo que se ha alejado de tales preocupaciones. Sus intereses se sientan directamente con la legitimación de la falsa democracia de la clase dominante, contra la democracia revolucionaria, que solo se puede ganar y lograr mediante la clase obrera que toma el poder por la fuerza. En las palabras de Karl Marx, uno de los más grandes pensadores de la era moderna, “Los comunistas no tienen por qué guardar encubiertas sus ideas e intenciones.  Abiertamente declaran que sus objetivos sólo pueden alcanzarse derrocando por la violencia todo el orden social existente. Tiemblen, si quieren, las clases gobernantes, ante la perspectiva de una revolución comunista.  Los proletarios, con ella, no tienen nada que perder, como no sea sus cadenas.  Tienen, en cambio, un mundo entero que ganar.

Incendiary apoya con orgullo al boicot electoral de 2020, y amplifica el lema de los revolucionarios: Elecciones, ¡No! ¡Revolución, ¡Sí!

Animamos a todos nuestros lectores a apoyar el boicot electoral uniéndose a los Comités de Apoyo de Incendiary, contáctenos para obtener detalles, folletos, carteles o artículos que pueden distribuir en su vecindario o sitio de trabajo.