DELAWARE: Fascista Ataca y Daña a un Edificio de Planned Parenthood

Foto: Planned Parenthood de Newark, Delaware vandalizado por Samuel James Gulick

Este articulo es una traducción.

Por Ben Robinson

A principios de este mes, Samuel James Gulick, un joven de 18 años, fue arrestado por haber destrozado un edificio del Planned Parenthood de Newark, Delaware, con un grafiti fascista y por haber lanzado un artefacto incendiario por su ventana.

A picture of fascist Gulick posted on his Instagram in 2018
Samuel James Gulick en 2018

El artefacto explosivo inició un incendio pero se quemó por sí solo después de causar daños menores. Por ello, Gulick fue acusado de haber dañado con malicia un edificio y de haber dañado a propósito un edificio de servicios de salud reproductiva. Además, se le acusó de poseer un artefacto destructivo sin registro.

El grafiti de Gulick presentaba imágenes religiosas crudas cooptadas por fascistas y el lema “deus vult,” que en latín significa “Dios lo quiere.” La frase, que originalmente fue empleada por los cristianos durante la primera cruzada, junto con las imágenes de las cruzadas, es utilizada hoy en día por muchos dentro de la ‘derecha alternativa’ para fomentar la violencia contra musulmanes y también se asocia con los fascistas cristianos en general.

Gulick eligió a Planned Parenthood como su objetivo principal debido a sus creencias de extrema derecha. En su página de Instagram, que ya fue borrada, comparó el aborto con el holocausto, entre otros sentimientos antifemeninos y nacionalistas blancos que coinciden con su ideología fascista cristiana. También expresó apoyo a los que murieron durante los asedios de Waco y Ruby Ridge, ambos grupos separatistas cristianos de extrema derecha que han sido aclamados tanto por los nacionalistas blancos como los movimientos de milicias de derecha más tradicionales hasta la fecha.

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Graffiti fascista en el frente del Planned Parenthood de Delaware

Los jóvenes blancos como Gulick son radicalizados en Internet por fascistas que culpan a varios grupos oprimidos por los problemas causados por el imperialismo y sostienen que el nacionalismo blanco y la violencia reaccionaria son los remedios.

Gulick enfrenta hasta 20 años de prisión y hasta $250,000 de multa si se le encuentra culpable, pero su castigo no cambiará las condiciones que dieron origen al movimiento fascista del que él forma parte. Sólo un movimiento antifascista centralizado, organizado y disciplinado, puede combatir a los fascistas como Gulick y la ideología que él representa.