FILIPINAS: Viejo Estado Reaccionario Ordena Redada Masivo y Arrestan a Activistas

Foto: Activistas se reúnen en una manifestación afuera de la jefatura de la Policía Nacional de Filipinas tras detenciones en masa

Este artículo es una traducción.

Por Felipe Vera

Los progresistas que fueron atacados y detenidos como presuntos simpatizantes Comunistas durante un redada en Bacolod City el mes pasado y a comienzos de este mes en Manila se unieron a la Cámara de Representantes para denunciar la repression de Duterte contra grupos progresistas el 14 de noviembre.

El viejo estado reaccionario de las Filipinas llevó a cabo el primer redada masivo el 31 de octubre y arrestó a más de 57 activistas en la isla de Negros.

La redada se llevó a cabo en la tarde en Bacolod City, y fue dirigido por las Fuerzas Armadas de Filipinas (AFP), un ejercito que ha infligido terror y violencia indiscriminada en contra de las masas en numerosas ocasiones.

Las AFP atacaron las oficinas de Bayan Muna, un partido electoral, y Gabriela, una organización femenina, así como la Federación Nacional de Trabajadores de Azúcar y el hogar de activistas Bayan-Muna Romulo y Mermalyn Bito-on.

Las redadas se llevaron a cabo bajo el pretexto de que las organizaciones eran frentes Comunistas. Presuntas armas y explosivos fueron incautados durante las redadas, aunque los activistas niegan estas acusaciones y afirman que las armas fueron colocadas por las AFP.

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Periodista Anne Krueger
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Jóvenes del Teatro de los Trabajadores siendo liberados

En la madrugada del 5 de noviembre, la Policía Nacional de Filipinas realizo la segunda redada en Manila, deteniendo a tres activistas en una oficina de Bagong Alyansanf Makabayan (BAYAN), una alianza de organizaciones populares. La orden de allanamiento afirmaba que había causa probable de armas y explosivos en las instalaciones. En Manila, cualquier persona encontrada culpable de apoyar el “terrorismo” puede enfrentar hasta 40 años en prisión y una multa de 1 millón de pesos (cerca de $20,000 dólares).

Treinta y dos de los detenidos han sido liberados, los cuales incluyen una cantidad de menores quienes han ensayado con Teatro Obrero. Once de los activistas actualmente se enfrentan a cargos criminales, variando desde la posesión de armas y explosivos ilegales hasta el tráfico de personas. La más notable de los arrestos es la periodista comunitaria Mary-Anne Krueger, una de las fundadoras de Paghimutad, un medio de comunicación que cubre las luchas populares en la isla de Negros.

La Guerra Popular liderada por el Partido Comunista de Filipinas (CPF) y llevada a cabo por el Nuevo Ejercito del Pueblo (NEP) ha estado en curso por décadas y continua amenazando el regimen reaccionario de Duterte, que desesperadamente intenta revivir el viejo estado semifeudal y semicolonial moribundo. Recientemente, el NEP llevó a cabo un bombardeo en Manila, matando a seis soldados e hiriendo a 20.

En respuesta, el estado ha utilizado medidas represivas violentas contra el pueblo, así como esfuerzos de contra-insurgencia de baja intensidad como la Orden Ejecutiva No. 70, que busca poner fin a la Guerra Popular mediante la entrega de “servicios básicos y paquetes de desarrollo social en zonas afectadas por el conflicto.

El estado ataca y reprime a cualquier persona que sospeche que sea Comunista o simpatizante del Comunismo, incluso si participa en trabajo legal abierto. Ninguna cantidad de “servicios básicos” o “desarrollo social” proporcionados por el viejo estado puede poner fin a la explotación del campesinado y proletariado filipino, solo a través de la Guerra Popular y la Nueva Revolución Democrática pueden realmente liberarse.