TAMPA: Los Trabajadores de Custodia Perderán Empleos Mientras el Distrito Escolar Hace Recortes

Foto: Los trabajadores se reúnen frente a las oficinas de la Junta Escolar del Condado de Hillsborough en mayo contra los planes de privatización

Este artículo es una traducción.

El 11 de octubre, la Federación de Empleados Escolares de Hillsborough (HSEF), el sindicato que representa a los custodios y otros trabajadores en el distrito, anunció que las Escuelas Públicas del Condado de Hillsborough (HCPS) no privatizarán la fuerza de custodia y en su lugar comenzarán un programa piloto de centralizar las operaciones de custodia. Este plan, propuesto por los líderes sindicales como una forma alternativa de reducir costos en el distrito, dará como resultado que cientos de los trabajadores perderan sus empleos mientras que el resto sera explotado aún más.

En marzo, cuando la junta escolar anunció que exploraría la privatización como una opción para equilibrar su presupuesto, el HSEF comenzó una campaña en su contra. En secreto, la Presidenta de HSEF, Iran Alicea, ex detective del Departamento de Policía de Nueva York y líder de su sindicato policial, y la Vicepresidenta Stephanie MacNeel negociaron con HCPS y ayudaron a elaborar el plan de centralización que ahora se está implementando.

Según el informe de Gibson Consulting Group sobre las mejoras de eficiencia en HCPS, el modelo centralizado está diseñado para exprimir la productividad máxima de los trabajadores, aumentando las cargas de trabajo en un promedio del 50% y eliminando a casi un tercio de los empleos mediante el desgaste.

En los próximos años, menos de 962 empleados trabajarán para limpiar lo que antes hacían 1,730 trabajadores. Esto le ahorrará al distrito aproximadamente $10 millones al año una vez que esté completamente implementado, incluso cuando los representantes de la junta escolar continúen disfrutando de grandes salarios y beneficios.

El liderazgo de HSEF fue a la junta escolar con un plan de centralización con la intención de satisfacer las necesidades financieras del distrito, no los intereses de los trabajadores. Ellos, como todos los jefes sindicales, son aristócratas laborales que trafican en la lucha de los trabajadores y funcionan como negociadores y gerentes de explotación.

Debido a su subordinación al distrito, el HSEF solo pudo responder a los planes de privatización del distrito, engañando a los trabajadores para que acepten mayores cargas de trabajo y reducción de personal, todo mientras lo ponen como una victoria. El primer paso para resistir esta mayor explotación será descartar este sindicato que se agota en favor de un liderazgo proletario que pueda organizar a los trabajadores para luchar por sus demandas, no las de los jefes del distrito escolar.