TEXAS: La Ejecución de Rodney Reed Fue Suspendida

Foto: Mitin de protesta en contra de la ejecución de Rodney Reed en Bastrop, Texas

Este artículo es una traducción.

Por Dmitri Sans

Por la segunda vez, la Corte de Apelaciones Criminales de Texas ha ordenado una suspensión a la ejecución de Rodney Reed, culpable del asesinato de Stacey Stites en 1996.

Condenado a muerte en 1998, Reed estaba previamente programado a ser ejecutado el 5 de marzo de 2015, pero la corte también ordeno una suspensión poco antes de la fecha después de una década de campaña liderada por su familia y una organización sin fines de lucro (ONG), Innocence Project, para exonerarlo.

Multiples documentales y especiales de television han ayudado a exponer que Reed, un hombre de raza negra , ha sido el blanco de la prosecución racista en Bastrop, Texas. Esta cobertura simpatizante, igual que sus abogados defensores, han sostenido que el ex prometido de Stites, ex oficial de policía Jimmy Fennel, fue el probable asesino de la mujer de 19 años.

Antes de este suspensión más reciente, el caso de Reed capturó la atención de figuras importantes como la de Kim Kardashian, quienes le suplicaron al gobernador de Texas, Greg Abbott, que perdoné la vida de Reed.

La narración de la historia de Reed desde su condena, elaborada principalmente por la ONG Innocence Project, complace a audiencias liberales y oportunistas. El objetivo de la ONG es exonerar a las personas encarceladas injustamente mediante el uso de nueva evidencia de ADN. En el caso de Reed, la evidencia presentada desde su juicio ha sido tan convincente que incluso racistas como el senador de Texas, Ted Cruz, han encontrado que es aceptable apoyar su causa.

Al concentrarse en Reed, el hombre, su equipo de defensa ha ocultado, voluntariamente o no, las condiciones que lo llevaron a su condena en primer lugar, a saber, la opresión de la Nación Negra por parte del imperialismo estadounidense. Su identidad como hombre negro se ha utilizado para mostrar las motivaciones racistas detrás de su persecución, pero su caso se presenta como un error cometido por el sistema de justicia penal de los Estados Unidos (EEUU) en lugar de un objetivo cumplido.

La pena de muerte moderna por inyección letal, como el linchamiento antes de ello, es un arma de opresión nacional. Con el fin de mantener la súper explotación de los trabajadores negros, la subyugación de los mercados negrosy la represión de la resistencia negra, el estado emplea muchas formas de terror: asesinatos policiales (como el asesinato policial de Atatiana Jefferson el mes pasado), redadas de drogasy desalojos, por nombrar solo algunos.

El caso de Reed, gracias al trabajo de Innocence Project y otros, ha provocado la lástima de los espectadores liberales, pero ninguna campaña en los medios es necesaria para ganarse a la nación negra, que puede relacionarse con la  situación difícil de Reed. Reed ha estado condenado a muerte durante más de 20 años, pero la nación negra en su conjunto ha sido oprimida desde su inicio.

El llamado a la libertad de Reed debe ampliarse a un llamado a la liberación nacional del Cinturón Negro del país y al derrocamiento del imperialismo estadounidense. Reed es más que un hombre inocente. Él ha llegado a representar a una nación entera que anhela ser libre.

La Historia de Rodney Reed

El primer encuentro de Rodney Reed con la ley fue cuando era un estudiante de preparatoria en Wichita Falls, Texas, donde jugó para Hirschi High en el equipo de fútbol y compitió como boxeadora de nivel estatal. Fue arrestado en el otoño de 1987 en relación aun caso de agresión sexual que tomo lugar una semana antes. Tenía 19 años de edad.

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Reed, 19 años

La fiscalía alegó que Reed había forzado la entrada a la casa de una mujer de 19 años y había procedido a golpearla y violarla. La defensa de Reed dijo que había conocido a la mujer en una fiesta y que el sexo había sido consensual. Reed admitió haberla golpeado una vez en respuesta a ella insultándolo y abofeteándolo en la cara.

Un jurado del condado de Wichita adquiere a Reed el 16 de agosto de 1991, pero el caso, además de otros cargos posteriores de agresión sexual, serían utilizadopor la fiscalía años más tarde en el juicio de 1998 lo cual lo pondrían tras las rejas y, finalmente, lo condenarían a muerte.

Stacey Stites, una joven blanca que trabajaba en el supermercado H-E-B en Bastrop y que cuidaba a su madre discapacitada en Giddings, fue encontrada muerta el 23 de abril de 1996 en una zanja del condado de Bastrop. Un examen policial de la escena horrible concluyó que había sido violada y estrangulada, el arma principal de la homicida siendo su propio cinturón. El primer sospechoso fue su ex prometido Jimmy Fennell, un oficial de policía local en ese momento. Sin embargo, su ADN no coincidía con el semen encontrado en el cuerpo de Stites, pero sí con el de Reed, que la policía tenía archivado de un caso separado.

Aunque inicialmente negó conocer a Stites, Reed finalmente reveló que había tenido una aventura con ella y que habían tenido sexo consensualmente el día antes de que fuera asesinada. La fiscalía, similar a las imaginaciones racistas del primer caso de Reed, propuso en cambio que la había emboscado al costado dela carretera antes de matarla.

Reed fue condenado el 18 de mayo de 1998 y condenado a muerte poco después. La evidencia de ADN había sido el eje central del caso del estado contra Reed, pero fue apuntalado por un encubrimiento policial y la historia de la opresión nacional en el sur de los EEUU.

A medida que han pasado años desde el juicio original, cada vez hay más pruebas preocupantes sobre Fennell, el prometido y oficial de policía, y sus esfuerzos coordinados con otros policías para eludir la investigación. La policía nunca registró su departamento donde él y Stites vivían juntos, y el arma de la homicida (el cinturón) nunca fue examinadpor pruebas de ADN. Múltiples testigos ahora han afirmado que Fennell se enteró de la relación de Stites con Reed, y que este fue el motivo detrás de su asesinato.

Aún más irrecusable son las múltiples acusaciones de agresión sexual contra Fennell después de 1997, incluyendo una que resulto en su convicción en 2008. Mientras estaba de servicio, Fennell respondió a una llamada de disturbios domésticos y procedió a secuestrar a la mujer involucrada y violarla. Sirvió 10 años por el crimen y fue liberado recientemente.

Al analizar el caso de forma individual, tanto Reed como Fennell fueron acusados ​​de agresión sexual varias veces. Sin embargo, visto históricamente, Reed ha tenido que lidiar con el miedo racista que los hombres negros violan a las mujeres blancas, un mito que ha servido al imperialismo estadounidense en su opresión de la nación negra, mientras que Fennell se ha beneficiado de su posición como oficial de policía de los EEUU en el sur, una profesión que se originó con el propósito de mantener la esclavitud.

Del Linchamiento a la Inyección Letal

Los inicios de la idea supremacista blanca que los hombres negros se aprovechan de las mujeres blancas, así como la práctica del linchamiento en general, son paralelos a los orígenes del movimiento abolicionista en los EEUU antes de la Guerra Civil. Desde entonces, los pasos dados hacia la emancipación de la nación negra siempre se han encontrado con violencia reaccionaria al servicio de la opresión nacional, y la evolución de la pena capital burguesa es unde los ejemplos más inquietantes de esta tendencia.

En Waco, Texas, a solo un par de horas de donde Reed sería arrestado décadas después, un joven negro llamado Jesse Washington sería condenado por violar y matar a una mujer blanca en 1916. En unas de las primeras fotografías difundidas dé un linchamiento, la despiadada prueba de la tortura y ahorcamiento de Washington, se conocería como el “Horror de Waco.”

Estas fotos fueron obtenidas por Elisabeth Freeman, una sufragista que había estado organizando en Texas y había sido asignada por la Asociación Nacional para el Avance de las Personas de Color (NAACP) deinvestigar el linchamiento. Los relatos del incidente que descubrió fueron repugnantes.

Washington había sido arrastrado fuera del tribunal de Waco con una cadena colocada alrededor de su cuello, golpeado, apuñalado, castrado, y luego colgado y bajado sobre un fuego durante dos horas. Una multitud estimada de 10,000 tejanos blancos aplaudió el linchamiento, y se hicieron postales poco después de haberlo conmemorado. Una más tarde recuperado por historiadores decía: “Estes el asado que tuvimos anoche.”

Después de entregar su informe a W.E.B. Dubois, Freeman realizó una gira de conferencias para agitar el asesinato y recaudar dinero para procesar a los involucrados en el linchamiento de Washington. Según un artículo de una de sus conferencias de julio de 1916, describe cómo el adolescente era hijo de un agricultor inquilino en una plantación. Ella informóque él había sido acosado repetidamente por los terratenientes y otros blancos en la ciudad antes del linchamiento.

Cuando [Washington] fue apresurado a la calle, dio un grito, ‘¿No tengo un amigo en toda esta multitud?’ Fue como una voz desde la tumba,” relata Freeman. El niño estaba fornido y fuerte. Luchó hasta el final.”

Los detalles de la investigación de Freeman revelan cómo la acusación de violación en el caso de Washington justificó el refuerzo de la servidumbre política, económica y social existente de la nación negra en ese momento. Como se describe en el folleto Linchamiento: Un Arma de Opresión Nacional por Harry Haywood y Milton Howard en 1932, la mayoría de las víctimas de linchamiento no eran acusadas de agresión sexual (incluidas las docenas de mujeres que fueron linchadas, documentado por Ida B. Wells), y en muchos casos se originaron por disputas contables.

En 1921, un aparcero negro llamado Henry Lowry de Nodena, Arkansas, había ido a la casa de su terrateniente para protestar contra el robo de salarios. En el transcurso de un par de años le habían pagado cada vez menos, y su familia se estaba muriendo de hambre.

En respuesta, el terrateniente le disparó a Lowry con un revólver, hiriéndolo, y Lowry se defendiófinalmente matando a su opresor. Poco después, Lowry fue linchado y quemado por una multitud.

“La única forma en que la clase capitalista puede preservar esta explotación extra de las masas [negras] es mantenerlas como un grupo aislado y degradado, sujeto a una persecución especial,” se lee en el folleto. “¡Los linchamientos defienden el lucro!”

Tras el fin del linchamiento como una forma aceptada de castigo, la pena de muerte por otros medios, como la inyección letal, siguió desempeñando un papel en la opresión nacional. Entre 1930 y 1972, 89.1% de los presos ejecutados por condenas de violación eran de raza negra . Esta estadística sorprendente reflejan una tendencia predominante de los fiscales y jurados de los EEUUa no pedir la muerte de un acusado culpable de violación, excepto cuando se trata de acusados ​​negros.

Es la discriminación legal y la historia de la opresión nacional que Rodney Reed y la nación negra siguen enfrentando hoy.

Combatir y Resistir la Opresión Nacional

Mientras que las multitudes eran a menudo las que incitaban los linchamientos en el pasado, estos actos fueron a menudo tolerados por el estado. Esta participación en los asesinatos varió desde la negligencia en la aplicación de las leyes contra el linchamiento, el procesamiento de violaciones de mujeres negras por parte de hombres blancos,y la protección contra el linchamientode personas de raza negra, hasta el propio estado cometiendolos asesinatos a través de ahorcamientos, electrocuciones, etc.

Enfrentados con este doble amenaza, los comunistas y los revolucionarios organizaron a los trabajadores blancos y negros en contra de un enemigo en común, el estado estadounidense y los matones racistas que servían a sus intereses.

Después de que el Internacional Comunista anunciara el Tercer Período en 1928, el Partido Comunista de los Estados Unidos(CPUSA) dirigió la organización de aparceros negros en el sur y de trabajadores en todo el país en la lucha contra los jefes, los terratenientes y las organizaciones supremacistas blancas como el Ku Klux Klan. En un ejemplo de Bridgepoint, Ohio, en 1932, los mineros blancos y negros defendieron al organizador Alex Dorsey de un linchamiento organizado por un líder sindical local afiliado a la Federación Estadounidense del Trabajo.

Fue esta resistencia militante, con la exigencia de que el Cinturón Negro del país tuviera derecho a la autodeterminación, lque termino con la práctica del linchamiento, no fueron las reformas ineficaces que solo se aprobaron (muchas después del hecho) por temor a que la violencia revolucionaria emprendida en nombre de la liberación nacional se intensificaría.

Más reciente, el movimiento de Black Lives Matter nombró al estado como verdugo por los asesinatos policiales extrajudiciales de personas de raza negras. El concepto del encarcelamiento masivo como la nueva versión de las leyes de Jim Crow se hizo popular en esta época, y la situación difícil de Rodney Reed y de otros ganó mas fuerza en los medios de comunicación.

Mientras los levantamientos en Ferguson, Baltimore y otras ciudades se rebelaron contra el terror de la opresión nacional, el liderazgo del movimiento se pacificó en gran medida y se canalizó hacia el reformismo y la política electoral, y la concepción de la nación negra como nación se abandonó a favor de asimilación al imperialismo estadounidense.

La batalla por la liberación de Rodney Reed también se ha mantenido en gran medida dentro de los límites legalmente aceptables, principalmente debido a la influencia de la ONG Innocence Project, pero ha habido algunas excepciones. El fin de semana antes de que se suspendiera su ejecución, apareció un graffiti en la estación de noticias Fox 7 en Austin en apoyo de la lucha de Reed por la libertad.

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Greg Abbott puede, pero no detendrá el asesinato de Rodney Reed

En una declaración en las redes sociales, los abogados defensores de Reed intentaron suprimir esta forma de resistencia. “Él no tolera el vandalismo,” dijo el comunicado. “En lugar de una lata de aerosol, él impulsa a los interesados ​​a que levanten el teléfono para que llamen a sus legisladores y líderes.”

Este liberalismo promovido por las personas más cercanas a Reed ha atraído a oportunistas y revisionistas por igual. En la manifestación del sábado en la Mansión del Gobernador en Austin antes de que se detuviera la ejecución, políticos locales como el alcalde Steve Adler (quien recientemente ayudó a aprobar el proyecto masivo de gentrificación “Domain on Riverside“), así como miembros del Partido por el Socialismo y Liberación hicieron apariciones , aprovechando la ira y el dolor de los cientos presentes por sus propias ambiciones electorales al servicio del imperialismo estadounidense.

Estos parásitos aplaudirán los llamados de los abogados de Reed para corregir lo que se considera una anomalía en el sistema de justicia penal, y algunos incluso pueden abogar por la abolición de la pena de muerte. Todo es bienvenido como una opción siempre y cuando no vaya más allá de las reformas.

Esta estrategia pasiva también fue impulsada durante la epidemia de linchamiento, donde la NAACP afirmó que la mejor manera de combatir el linchamiento era recolectando firmas en apoyo de la propuesta ley Dyer Anti-Lynching. Esta legislación nunca fue aprobada, y no fue hasta el año pasado que el Senado de los EEUU aprobó la Ley de Justicia para las Víctimas de Linchamiento, pero fue suprimida después de no ser aprobado por la Cámara de Representantes.

“Al colgar la ilusión de que el linchamiento puede ser detenido por tales leyes, incluso federales, el NAACP intenta desviar a los trabajadores negros de una lucha enérgica contra el linchamiento,” escriben Haywood y Howard. “Les pide que tengan fe en los mismos funcionarios estatales y en la clase dominante que organiza, perpetúa y defiende la ley de linchamiento.”

Estas mismas promesas falsas todavía se venden hoy, pidiendo a quienes observan ansiosamente los altibajos del juicio de Reed que confíen en el mismo imperialismo estadounidense que oprime a la nación negra y al mundo como la única superpotencia hegemónica.

Estas mentiras deben ser rechazadas. El objetivo de los abogados de Reed es ganar este caso judicial, pero hay mucho más en juego. La nación negra y muchas de las masas estadounidenses ven su propia opresión reflejada en la injusticia de la situación de Reed. Esta opresión compartida tiene sus raíces en las contradicciones del imperialismo estadounidense, algo que las leyes burguesas no pueden reformar ni mitigar. Debe ser derrocado.