Ecuador: Campesinos Rebelan Contra la Empresa Minera

Foto: Campesinos en la provincia de Bolívar incendiaron un vehículo blindado de policía y un tractor minero en un esfuerzo por evitar la minería en sus tierras.  

Este artículo es una traducción

Por Misael González

A principios de este mes, en la parroquia de Telimbela, provincia de Bolívar, en el centro de Ecuador, las masas bloquearon los vehículos pertenecientes a la empresa china Yankuang Donghua Construction, que ingresó al área para comenzar a minar.

Para ingresar al área de la mina propuesta, la compañía requirió 300 policías, apoyados por vehículos blindados. La acción terminó con 6 policías heridos, incluido un comandante de la policía de Bolívar, el coronel Marco Ponce. Las masas también lanzaron cócteles molotov, quemaron un vehículo policial blindado y un tractor perteneciente a la empresa minera.

La violenta rebelión siguió a un intento en la provincia de Azuay de celebrar un referéndum sobre minería. El referéndum fue finalmente rechazado por la Corte Constitucional de Ecuador, demostrando la bancarrota del cretinismo parlamentario. Los intentos de canalizar la ira justa del pueblo hacia la política burguesa sin salida una vez más se muestran como una farsa, por lo que las masas estallaron en una rebelión abierta.

Las compañías mineras financiadas por los imperialistas, principalmente el imperialismo estadounidense, pero en algunos casos los imperialistas juveniles como China, se han convertido en un enemigo común de los campesinos pobres de América Latina, especialmente de Chile, Perú y México. Sus operaciones no solo invaden las tierras de los campesinos pobres, desplazándolos en el proceso, sino que también causan daños ambientales terribles, contaminan las fuentes de agua y provocan deslizamientos de tierra que provocan la destrucción de los hogares de las personas y, en algunos casos, muchas muertes.

La organización revolucionaria Frente de Defensa de la Lucha Popular (FDLP-EC) informó: “Si bien es cierto que hay campesinos detenidos por la policía, la acción fue un éxito rotundo. Primero, porque rompe con el miedo, con la inacción, con el oportunismo y la iniciativa se tomó con el uso de la violencia.” Continúan,” la compañía minera en Bolívar y en cualquier parte del país tiene claro que no podrán operar con la tranquilidad que creen tener, de que no hay ejército, policía o aparato represivo que pueda neutralizar la decisión de los campesinos pobres de rebelarse.”