Ecuador: Trabajadores Preparan Para la Huelga Nacional

Foto: Marcha proletario en Imbabura, Ecuador el 5 de septiembre

Este artículo es una traducción.

Por Alejandro Ocelote

El 5 de septiembre, los trabajadores de la provincia de Imbabura, Ecuador, salieron a la calle en defensa de los derechos de los trabajadores contra las políticas reaccionarias de reforma laboral del presidente ecuatoriano Lenín Moreno.

Dirigidos por la organización revolucionaria Frente de Defensa de los Derechos de los Trabajadores-Imbabura (FDDT-I), los trabajadores bloquearon la carretera principal de acceso al norte de la ciudad de Ibarra.

La marcha demostró una oposición al revisionismo y al cretinismo parlamentario, consolidando una línea proletaria no vista por el movimiento obrero ecuatoriano en años. Los oportunistas del Movimiento de Unidad Popular, un equipo político revisionista que utiliza regularmente las elecciones burguesas, intentaron tomar el control de la marcha y manipular a los trabajadores con conciencia de clase, pero finalmente fueron rechazados por las masas.

Los opositores al gobierno reaccionario de Moreno han señalado varias políticas que muestran la subordinación de la administración al imperialismo estadounidense y la voluntad de empujar a los trabajadores más hacia la indigencia. En aras de reducir el déficit nacional, Moreno ha instituido una serie de despidos en el sector público, la privatización de los servicios públicos, los recortes de fondos a los servicios de educación y salud, y un aumento en el precio del combustible. Estas medidas de austeridad están motivadas por el acuerdo de Moreno con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para un préstamo de $4.2 mil millones, que se prevé que aumente el desempleo y reduzca los salarios, mientras que renuncia a las regulaciones sobre el sector financiero.

Moreno se ha expuesto a sí mismo como un lacayo del imperialismo estadounidense, no solo al firmar un acuerdo con el FMI que vende a los trabajadores por el río, sino también al hacer propuestas al ejército estadounidense en detrimento de los pueblos de América Latina. Se ha unido al presidente colombiano Iván Duque Márquez para apoyar al títere estadounidense Juan Guaidó en Venezuela, y ha acordado permitir que la Fuerza Aérea de los EE. UU tenga acceso a las pistas de aterrizaje del gobierno en la isla de Galápagos para operaciones contra el “narcotráfico.”

Ecuador ya vio una huelga nacional masiva en julio, que duró cinco días y contó con la participación de trabajadores, campesinos pobres y pueblos indígenas, y ahora el FDDT-I se está preparando para otro.

Como dijo un compañero del FDDT-I, “debemos ser más vehementes, más directos, más combativos y, si es posible, más violentos para que el régimen nos escuche y corrija su curso.” Destacando la necesidad de combatir el oportunismo y el cretinismo parlamentario, dijo “la lucha contra el régimen del hambre, el imperialismo, las transnacionales, la gran minería, los grandes empresarios y los grandes terratenientes tiene que estar estrechamente vinculada a la lucha contra el oportunismo y los partidarios de las elecciones o para ganar escaños en la asamblea o en los gobiernos locales.”

Los trabajadores de Imbabura, conscientes de la clase, han demostrado claramente su rechazo al viejo estado reaccionario y a Moreno, el lacayo del imperialismo estadounidense, así como a los oportunistas que trafican en la lucha de los trabajadores para traer más votos a sus partidos políticos sin salida. Han demostrado que solo movilizando a los trabajadores en las calles y a los campesinos pobres en el campo pueden realmente luchar por el futuro que desean, uno libre de dominación imperialista, semi-feudalismo y explotación de los trabajadores.